Este trabajo está enmarcado dentro del ámbito de investigación de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, dentro del Departamento de Pintura, donde se estudian otras formas de concebir las Artes Audiovisuales Contemporáneas, relacionadas con los nuevos modelos plásticos que surgen por el cambio social y tecnológico que España ha vivido en los últimos años y como consecuencia de ello, los artistas[1]. Este cambio afecta a las fórmulas de control en nuestra sociedad, provocados por una redirección de las políticas de seguridad en España, después de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid[2]. Tras los cuales la sensación de inseguridad de los ciudadanos hizo posible la implantación de algunas medidas de control que anteriormente no habíamos “necesitado”.

Esta investigación es un intento de visualizar cómo es el panorama artístico actual de nuestro país en relación con estos sistemas de control social y crear un mapa conceptual de los trabajos que se están desarrollando por los artistas Españoles. Intentando de esta forma visualizar cuales son las posturas ideológicas, las técnicas utilizadas para su comunicación y las preocupaciones entorno al tema de los artistas .

 

Según la definición de la Real Academia de la Lengua Española tenemos ocho posibles acepciones para la palabra control [3]; intervenir en algo para que se desarrolle de una forma determinada, dominar y mandar sobre otros o sobre algo, estas desde el punto de vista humano o social, el resto de acepciones se dan a los sistemas físicos o espacios en los que desarrollar el acto de controlar.

Cualquiera que comience a interesarse por este tema se dará cuenta de que hay varios términos que comenzaremos a utilizar por su relación indivisible con el término control. Dichos términos son privacidad, libertad, tecnología y seguridad.

El grado de influencia de los productos y contenidos de los medios digitales y de telecomunicación globales es proporcional al grado de nuestra dependencia de estos medios, siendo que hoy experimentamos una especie de subordinación deliberada: no queremos prescindir de Internet, de los móviles, de la televisión, de la cámara digital, del GPS, de los computer games, etc.[4]

 

Tecnología por varias cuestiones, la primera por el momento actual en el que se encuentra el desarrollo de nuestra sociedad, es indudable que en los últimos años la evolución tecnológica ha llegado a un punto en el cual está totalmente vinculado a nuestras vidas y a la cultura. Ya no sólo a niveles cotidianos cómo tener acceso a internet en casi cualquier lugar del país, o estar comunicados por medio de los móviles o poder viajar orientado por GPS , sino a un nivel más profundo cómo dice Jose Luis Brea en su libro Cultura_RAM[5]:

“ Que la cultura mira ahora menos hacia el pasado (para asegurar su recuperabilidad, su transmisión) y más hacia el presente y su procesamiento. Menos hacia la conservación garantizada de los patrimonios y los saberes acumulados a lo largo del tiempo, de la historia, y más hacia la gestión heurística de nuevo conocimiento; a eso y a la optimización de las condiciones del vivir en comunidad, de la interacción entre la conjunción de los sujetos de conocimiento – sometida a grados crecientes de diversificación, diferencia y complejidad.

Que ella, la cultura, está empezando a dejar de comportarse como, principalmente, una memoria de archivo para hacerlo en cambio como una memoria de procesamiento, de interconexión de datos – y sujetos – de conocimiento”

Cultura_RAM. José Luis Brea

La sociedad y como consecuencia directa el arte están cambiando sus fórmulas de distribución y relación, al igual que ha cambiado nuestra relación personal con las mismas también influye en las fórmulas para ejercer el control, por lo que en segundo lugar nos encontramos con que los dispositivos usados para este cometido son cada vez más sofisticados tecnológicamente, a la vez que cada vez más accesibles económicamente.

La proliferación de estos dispositivos ha generado datos personales que tratan claramente de nuestra privacidad, un dato que nos dice la gravedad de esta cantidad de datos personales que generan estos dispositivos de control es la reciente creación de la Agencia Española de Protección de Datos[6] en 2004, para regular el uso de los mismos.

Si la privacidad es uno de los derechos que tenemos, al violarla se está produciendo un ataque a nuestra libertad. Se supone que tenemos una serie de libertades, que son internacionales que están descritas en la declaración de derechos humanos[7], algunas de ellas se cumplen sólo en el primer mundo y otras  nos encargamos de violarlas internacionalmente desde el primer mundo, los derechos humanos comienzan así:

Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

El artículo 13 habla de los derechos de movilidad, toda persona tiene derecho a salir y a entrar de su país, toda persona tiene libertad de residencia. Pero en España existen fronteras, con muros, y vigilancia  en Ceuta y en Melilla, los cuales existen por la seguridad de los ciudadanos españoles.

Por nuestra seguridad, frase usada políticamente para implantar cualquier medida que conlleve una pérdida de libertades por parte del ciudadano, por nuestra seguridad están las cámaras de videovigilancia en el espacio público, por nuestra seguridad no podemos desayunar en las plazas[8] si somos más de tres personas, por nuestra seguridad y bien estar nos ponen multas de tráfico, por nuestra seguridad, levantan muros anti- inmigración.

Partiendo de estas premisas, como palabras clave para la investigación el tema Sistemas de Control en el arte contemporáneo, se ve acotado por estas pautas, transformándose en el siguiente tema más concreto, los sistemas de control social, en el aspecto de su impacto en el ciudadano, buscando trabajos que creasen debate abierto sobre ellos, ofreciesen una herramienta para visibilizarlos o que los hiciesen visibles. Aquellos que de alguna forma desde el mundo del arte ofrezcan al ciudadano reflexión, debate y herramientas.

Con esta investigación se pretende crear un mapa de la situación en España, haciendo una suerte de comisariado, eligiendo aquellos trabajos y autores que cumplan alguna de las pautas anteriormente descritas.

El tema del control y la política ha sido tratado desde siempre por los artistas, desde hace unos años con la inserción de la tecnología se ha llegado a acuñar incluso un término que aúna al artista con el activista,“artivista”, término que nos define Laura Baigorri[9] en el siguiente texto:

 

De terminologías y sentido

En primer lugar, ha aparecido un vocabulario formal asociado a la Red que ha contribuido a dar nombre a algunas situaciones hasta ahora inéditas, a la vez que redundaba en otras harto conocidas. Se instaura el término artivismo, neologismo surgido de las palabras arte y activismo y teóricamente utilizado para referirse a las obras que participan de ambos intereses. Sin embargo, en la práctica este término no ha demostrado poseer la amplitud que prometía, y se circunscribe de forma estricta al entorno de la Red y a unos artistas muy concretos, básicamente los clásicos del net art: Heath Bunting,[1] Rachel Baker, Alexei Shulgin, Olia Lialina, Vuk Cosic, Pit Schultz, los JODI y Andreas Broeckmann. Los intereses de todos ellos coinciden en el ejercicio del humor y la ironía, y en la crítica tecnológica de la Red[2] (nosotros, no obstante, vamos a aplicar este término en toda su extensión).

Otro de los nuevos vocablos es hacktivismo, neologismo procedente de las palabras hacking y activismo, y cuya implementación sí está irremediablemente unida a la Red. Sus practicantes se podrían definir como hackers que realizan acciones políticas de sabotaje consistentes en penetrar en espacios institucionales y políticos para introducir mensajes de contenido contrario.[3] A priori, los hacktivistas se diferenciarían de los hackers tradicionales porque no buscan el provecho personal: su motivación sólo obedece a intereses de carácter social y político. En cualquier caso, ambos comparten su fascinación por una utilización tecnológica de la Red basada en la independencia, el intercambio y la gratuidad de productos y servicios.

Del cruce entre ambos términos nace el art.hacktivismo, práctica basada en acciones de sabotaje orientadas a denunciar la peligrosa inclinación de la Red a emular todas las convenciones artísticas tradicionales: derechos de autor, objetualización (en un espacio en línea) y su consecuente comercialización.[10]



[1] El artista considerado cómo parte indivisible del pensamiento social y el contexto en el que trabaja.

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Atentados_del_11_de_marzo_de_2004 Los atentados del 11 de marzo de 2004, también conocidos como 11-M, fueron una serie de ataques terroristas en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid. La sentencia de la Audiencia Nacional atribuyó su autoría a miembros de células o grupos terroristas de tipo yihadista.

Se trata del mayor atentado cometido en Europa hasta la fecha, con 10 explosiones casi simultáneas en cuatro trenes a la hora punta de la mañana (entre las 07.36 y las 07.40). Más tarde, tras un intento de desactivación, la policía detonaría, de forma controlada, dos artefactos que no habían estallado, desactivando un tercero que permitiría, gracias a su contenido, iniciar las primeras pesquisas que conducirían a la identificación de los autores. Fallecieron 191 personas, y 1.858 resultaron heridas.

[4] ESTÉTICA DEL MEDIA ART Y EL CONTEXTO GLOBAL GIANNETTI, Claudia

www.artmetamedia.net/pdf/4Giannetti_EsteticaDigitalES.pdf

[5] cultura_RAM mutaciones de la cultura en la era de su distribución electrónica GEDISA Editorial, Barcelona. 2007José Luis Brea

[7] http://www.un.org/es/documents/udhr/#atop

[8] Ver punto Desayunos Públicos Capítulo 3

[10] BAIGORRI, Laura (2003). "Recapitulando: modelos de artivismo (1994-2003)". Artnodes [artículo en línea]. UOC.<http://www.uoc.edu/artnodes/esp/art/baigorri0803/baigorri0803.html

Notas del extracto:

[1]0100101110101101.ORG: http://www.0100101110101101.org/

[2]Art. Teleportacia: http://art.teleportacia.org  

[3]Copia de Art.Teleportacia: http://www.0100101110101101.ORG/home/copies/art.teleportacia.org/index.html

 

 
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