El 13 de diciembre de 1998 la New York Civil Liberties Union  (NYCLU) dio a conocer un informe sobre la vigilancia del espacio público en Nueva York. Titulado New York City: A Surveillance CameraTown, el documento recogía la inquietud con respecto a la proliferación no regulada de sistemas de video vigilancia en las calles de la ciudad.

Incluía asimismo unsignificativo mapa de Manhattan en el que figuraban las 2.397 cámaras localizadas en la isla durante el periodo de investigación, clasificadas según su capacidad de movimiento. Más allá del indudable valor intrínseco del informe, hay que subrayar su importancia como palanca de discusión pública. En efecto, la NYCLU consiguió con su publicación el primero de sus objetivos, iniciar un proceso de debate alrededor de dos temas fundamentales: la cuestión del derecho a la privacidad en el espacio público y los problemas derivados de la falta de regulación para la utilización de estos dispositivos (especialmente la propiedad, condiciones de uso y distribución de las imágenes registradas).

El 10 de diciembre de 1996 el grupo de teatro The Surveillance Camera Players (SCP) comenzó su trayectoria representando una versión muda de Ubo Roi de Alfred Jarry en la estación de metro Union Square. No estaba dirigida, sin embargo, a los transeúntes, sino a una de las cámaras de vigilancia. Según los miembros del grupo, se trataba de un gesto con los aburridos guardias de seguridad de las salas de control. La representación fue seguida por miembros del grupo y curiosos a través de los monitores del circuito cerrado de la estación, hasta que a falta de dos escenas fue interrumpida por agentes de la policía local.
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Octubre 28, 2005
Estrechamente vigilados - ISAAC MARRERO
LA VANGUARDIA DIGITAL

Como hemos leido en el artículo de Isaac Manero(4) el problema de la vigilacia es  anterior a los acontecimientos del 11-S, pero es tras esta fecha cuando el aumento de cámaras de vigilancia es mayor. Este incremento tiene mucho que ver con la firme voluntad de las autoridades locales de promocionar este fenómeno como herramienta fundamental en la lucha contra el crimen y el terrorismo y el 11-S no hizo sino aumentar esta retórica.

    El número de diciembre de 2003 de la revista Wired informa que después de los eventos del 11 de septiembre de 2001, la cantidad de cámaras de video vigilancia (públicas y privadas) en la zona de Manhattan en Nueva York virtualmente se duplicó de 129.4 cámaras por milla cuadrada en 1998 a 396.5 cámaras por milla cuadrada en 2003 (una milla cuadrada equivale a 2.5898 Km2.

    Artistas y artivistas  aumentaron su producción creativa frente a este fenómeno. Grupos que ya actuaban antes como The Surveillance Camera Players (SCP) siguieron  realizando actividades teatrales fentre a las cámaras y surgieron nuevas resistencias como el Intitute for Applied Autonomy (IAA) que desarrolló un mapa interactivo de Manhattan disponible en su web. Ofrece al peatón “el itinerario menos vigilado” entre dos puntos o el trabajo de Irational.org que nos pone en contacto con cámaras de vigilancia de calles de New York y un espacio web en el que podemos denunciar los crímenes que veamos por medio de estas.

    Pero estas manifestaciones artísticas también sufrieron el lado negativo de un fénomeno de estas características, el control. Control sobre las exposiciones y los artistas que trabajan en Nueva York , como ocurrió con el artista Steven Kurtz(5) que llamó a la policia por que su mujer sufrió un ataque al corazón, cuando la policía vio una de sus últimas obras, unos cultivos de bacterias que el artista ultiliza en protesta contra la ingenieria genética, le consideraron  un posible “terrorista”  iniciando una investigación y los consiguientes interrogatorios. Incluso antes de que pudiese enterrar a su mujer. De esto surgió una exposición llamada “Un golpe a la puerta...”

    El trabajo de estos artistas está basado en el uso de las mismas cámaras con las que nos vigilan para conseguir que el espectador sea consciente de ellas y de la vigilancia  a la que está sometido. De esta forma reivindican unas libertades que nos pertenecen.

    SCP Considera que el uso de las cámaras de vigilancia por parte de la policía es una flagrante violación a la cuarta enmienda de la Constitución Americana y se manifiesta contra su uso.
    IAA es un colectivo de artistas e ingenieros que explora los usos contestatarios de la tecnología, utilizan los datos recogidos por NYCLU para reivindicar un recorrido sin vigilancia. Sustituye, de un modo análogo a los GPS para evitar atascos, la economía del trayecto más corto por el tortuoso camino sin vigilancia.
    Health Bunting nos permite ponernos en el papel de vigilante, dando una vuelta así al sentido de vigilante y vigilado.




 
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