IGNACIO ZAFRA - Valencia - 04/11/2008 elpais.com

24 cámaras para vigilar el instituto

Dirección y padres del centro de Abastos defienden las medidas de seguridad

El instituto público de Abastos, en Valencia, ha instalado 24 cámaras que graban continuamente lo que sucede en los pasillos, en las entradas, en algunas zonas comunes y en dos lavabos de mujeres. La polémica saltó el viernes: el Sindicato de Estudiantes denunció que la videovigilancia y el nuevo sistema de acceso, que identificará a los alumnos por la huella dactilar, convierten el centro en una "prisión". La dirección defiende las medidas. La asociación de padres (el Ampa), también. Han servido, aseguran, para reducir los "actos vandálicos", los robos, la inseguridad.


 Los alumnos, al menos por lo que un buen número expresaba ayer a coro, a la puerta del centro, no están tan contentos. "No es normal que pongan cámaras en el baño. Tienen dinero para todo eso, y no para arreglar las goteras y las baldosas rotas", decía Yaiza Sanz, de 16 años, que estudia Bachiller. "Me parece una violación de nuestros derechos más íntimos", añadía, entre otros, Jorge Doménech.

El Abastos, que comparte los 24.000 metros cuadrados de un antiguo mercado con un complejo deportivo y una comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, no es un centro especialmente conflictivo. Tampoco el barrio, una zona de clase media enclavada en "uno de los distritos más tranquilos de la ciudad", según un agente. Es, sin embargo, un instituto grande. Tiene 1.200 alumnos. De 11 a veintitantos años (de Secundaria a Formación Profesional). Y también registra incidentes. Algunos graves.

Ruben Bou, 22 años, cuenta que hace unas semanas un alumno forzó a una compañera a darle un "morreo" mientras otro lo grababa con el móvil. Una de esas agresiones que generan tormentas cuando las imágenes se difunden. No fue el caso. El jefe de estudios, Julio Moreno, afirma que la grabación fue intervenida y los implicados, expedientados. Pero aquello no influyó en la colocación de las cámaras, que se decidió el 9 de abril, por unanimidad, en el consejo escolar. Otras fuentes

añaden que algunos o todos los representantes de los alumnos faltaron a esa reunión.

Una de las razones que el jefe de estudios da para justificar las cámaras es económica: el curso pasado se gastaron 3.500 euros en reparar baños destrozados. Y varios aparatos ("un proyector, un DVD, un ordenador portátil") fueron robados: el instituto de Abastos imparte formación profesional, y el material de algunos módulos es caro. Los nuevos sistemas de control tampoco saldrán baratos. Según el director, Álvaro Pérez, saldrán por unos 30.000 euros; "se financiará a cuatro años, porque no podemos pagarlo de golpe".

"A lo mejor", dice Begoña Baeza, presidenta en funciones del Ampa, "al final nos cuesta lo mismo que los daños que evitamos. Pero nos ahorraremos que los baños estén cerrados durante meses. O que algunos niños sigan cometiendo actos vandálicos sin poder saber quiénes son". "Nosotros", sigue, "también nos planteamos el asunto de la libertad, pero decidimos ponerlas. También es muy molesto que un grupo de alumnos vaya haciendo lo que no debe. ¿Y qué libertad pierdes? Que te vean pasear por el pasillo no creo que te quite tanta libertad".

El Sindicato de Estudiantes subrayaba que sólo se hubieran instalado cámaras en lavabos de mujeres. La dirección explica que, en los baños de hombres, los urinarios empotrados impiden instalarlas, y que por eso se han colocado fuera, dirigidas a la puerta. En el de mujeres, la zona de lavarse las manos se considera "neutra", según los asesores jurídicos que consultaron. Esa es la única parte del servicio que podía verse ayer en el ordenador que controla las cámaras, confinado en una habitación a la que sólo tienen acceso el director y el jefe de estudios. Y sólo examinan las imágenes, añadían, después de algún destrozo, para identificar al autor.

La noticia ha saltado en Abastos, pero Educación señala que varios institutos más ("menos de 10") ya tienen cámaras instaladas. Y parece el principio.

 

 EUROPA PRESS - Valencia - 06/11/2008

El instituto Abastos retira las cámaras de los baños

El centro de Secundaria valenciano pide disculpas a quienes "puedan haber sentido su intimidad menoscabada"

El Instituto de Educación Secundaria (IES) Abastos de Valencia ha anunciado hoy que ha decidido retirar las cámaras de vigilancia que se habían colocado en "zonas de especial sensibilidad" como los aseos, así como no proceder a la instalación del sistema de reconocimiento por huellas dactilares en los accesos al edificio, de manera que los tornos se activarán mediante tarjeta magnética.

Así lo ha anunciado el centro en un comunicado después de que ayer se reunieran los profesores y tras las conversaciones mantenidas con la Asociación de Padres y Madres de Alumnos.

El instituto también ha decidido ponerse a disposición de la Agencia de Protección de Datos -que había anunciado una investigación de oficio sobre la colocación de las cámaras- para que "todas las medidas de control interno adoptadas cumplan los requisitos fijados por el organismo, de proporcionalidad para la salvaguarda de la seguridad de las personas y el mantenimiento de los edificios".

En la nota difundida a los medios, el IES Abastos lamenta "profundamente que haya habido personas que puedan haber sentido su intimidad menoscabada por la inclusión de cámaras en zonas de especial sensibilidad, a las que pedimos disculpas si esto ha sido así". En este sentido, recalca que "no ha sido ni mucho menos voluntad de este centro vulnerar ningún derecho, habiendo tenido como objeto de toda acción el deseo de garantizar el buen funcionamiento del mismo, evitar daños o desperfectos y, en definitiva, ofrecer un mejor espacio para el desarrollo educativo de sus alumnos". "Siempre se ha actuado de buena fe, buscando y aprovechando las nuevas tecnologías para un mejor funcionamiento que permitiera el libre tránsito de las personas con derecho a salir del edificio, así como una mejor conservación del mismo", agrega.

En la misma línea, explica que su intención ha sido la de "sumarse a iniciativas similares en otros centros de España y de la Comunitat Valenciana, cuyos resultados óptimos en la prevención de daños vienen a confirmar la efectividad en materia preventiva del uso de vigilancia electrónica que complementa a la realizada por el personal del centro".

Los responsables del IES Abastos esperan "que el centro vuelva a la normalidad de su día a día con el fin de ofrecer la mejor formación posible a sus alumnos".

 

 
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