Karmelo Bermejo (Málaga,1979)
“Aportación de vigilancia al museo del Prado. Vigilar al vigilante de la sala 39”

Karmelo Bermejo vive y trabaja entre Bilbao y Madrid.
    Las aportaciones son piezas que plagian la realidad y se in•corporan a esta añadiendo volumen de actividad en su misma dirección. Consiste en repetir una actividad que habitualmente se desarrolla en la esfera institucional, corporacional o colectiva. La acción la repite un sólo individuo, otorgándole una autoría y con esta un culpable. Después la pieza entra en el mercado del arte, donde genera un beneficio, igual que hacía la acción matriz de la que parte en el contexto que le era propio.
    “Vigiliar al vigilante implica a priori una actitud antágonica entre vigilante y vigilado, sin embargo se trata de una contribución a la vigilancia del Museo, dónde además del vigilante que me vigila hay una cámara de 360º en el techo que también me vigila, el precio de su vigi•lancia no es el mismo que el de la mía, y la mía es la alegal (en el Museo del Prado está terminantemente prohibido grabar en vídeo y hacer fotos). Esta situación se debe, desde luego, al “contexto arte” en donde termina todo…”

 
cc-by-sa-2012 /